Consejos para entrevistar a un candidato

Cuando te enfrentas a un proceso de selección, son muchos los detalles de los que debes estar pendiente. Integrarlos en la práctica supone haber pasado horas frente a los candidatos. Aun si lo tienes más que superado, conviene recordar las buenas prácticas porque, sin querer, se van adquiriendo vicios.

Fijar los tiempos y ser flexible

Un proceso de selección no puede alargarse eternamente. Deben calcularse los tiempos en función de la selección de candidatos que se ha hecho. Se elabora un calendario con las citas prefijadas y se establece un intervalo para cada candidato. Ha de anotarse la hora de comienzo y de fin de entrevista.

Hay dos errores muy frecuentes en este proceso:

  • Si te has equivocado en la selección de un candidato, no deberías completar el tiempo que has prefijado. Es preferible tener preparada una estrategia para acortar la entrevista de una forma educada y continuar con el proceso.
  • Del mismo modo, cuando tienes un buen candidato ante ti, no estés demasiado pendiente del tiempo asignado. Es preferible que os entretengáis un rato más porque puede ser clave a la hora de tomar una decisión final. Prevé la situación y elabora preguntas de sondeo por si te encuentras en este caso. También puedes improvisar, anotar las preguntas en las que indagarías más y hacerlo hacia el final de la entrevista.

A la hora de hacer las anotaciones

Hay quien piensa que de cabeza se puede hacer una entrevista. Esto es poco riguroso y debe estructurarse mucho más. Es aconsejable tratar de ser preciso en las anotaciones y ojo con resumir lo que se dice. Si el entrevistado matiza una contestación, debe registrarse también. Con los candidatos que dan respuestas ambiguas, hay que insistir para obtener otras más concretas. Antes de finalizar la entrevista, conviene repasarla por si se ha quedado alguna cuestión pendiente.

Los errores más comunes en esta fase son:

  • No apuntar las preguntas que no se habían previsto. Como hemos mencionado, es recomendable llevar preparadas las preguntas de sondeo para indagar sobre algunas cuestiones en determinados candidatos. Si, a pesar de esta preparación, es preciso hacer una pregunta improvisada, debería anotarse.
  • Desviarse de la formulación de la pregunta o cambiar el orden. Cuando se pregunta de otra forma, los entrevistados contestan de otra manera. Para asegurarte de hacer un evaluación correcta, cíñete a lo que has previsto. En caso de veas la necesidad de hacer una variación, déjala registrada.

El momento de evaluar

No hay que evaluar inmediatamente, las decisiones se toman al final del proceso. Hay que tomar notas de una manera casi mecánica sin dejarse impregnar demasiado por el momento. Si hay algo que llama mucho la atención, es mejor hacer una anotación y volver a un estado inicial de “no valoración” para adoptar un juicio más crítico.

Cuando uno se deja llevar por la impresión que le causa el candidato, tiende a tomar dos actitudes erróneas:

  • Si ha habido feeling, las siguientes preguntas estarán empañadas por un juicio demasiado benevolente. Es conveniente que anotes que el entrevistado transmite buena impresión y que trates de continuar la entrevista sin dejarte llevar.
  • Si se ha producido alguna tirantez o no te gusta el candidato por algo que no terminas de poder expresar, haz la anotación y piénsalo en frío. Continúa la entrevista intentando adoptar una visión más amplia, como si te situaras por encima de la escena.

Ten en cuenta estos consejos y notarás que las buenas prácticas siempre mejoran las relaciones cuando se trabaja con personas y hacen más efectivas las tareas.

 Fuente: Infoempleo
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