CUANDO LOS CAMINOS MARCADOS NO EXISTEN

Han pasado cinco años desde que iniciaste tu andadura en la empresa en la que permaneces trabajando cada día. En el mismo sitio, a la misma hora y con las mismas obligaciones. Nada ha cambiado. Y lo cierto es que, si haces un repaso mental de todo este periodo de tiempo, no te ha ido tan mal, pero no eres feliz. Y tampoco sabes hasta cuando podrás permanecer sentado en esa mesa a la que le has dedicado un lustro de tu vida. Ya no hay una estabilidad laboral en la sociedad en la que vivimos, no nos podemos resistir a esa realidad. Y no muy lejos de ti, otra persona también se siente triste en su trabajo, no porque no le satisfaga, sino porque no sabe si le durará quizá seis meses, un año… no mucho más, y eso que acaba de empezar a dar rienda suelta a sus ideas. Está segura que, otro trabajador, por menos dinero, ocupará su puesto. Tendrá más, menos o, igual talento, pero no será su puesto de trabajo, el empleo para toda la vida…aquel que quizá añoramos o el que nos han inculcado desde que éramos niños. Este panorama laboral, sin duda, nos desencadena incertidumbre emocional porque, aunque queramos actuar con la razón, el corazón manda. Y lo cierto es que, aunque creíamos saber cuál era nuestro camino, la vida nos ha llevado por otros senderos de los que desconocemos su final.

Y ante este sentimiento de frustración, tristeza y una cierta nostalgia…debéis darle la vuelta a esa añoranza y pensar, ¿qué es lo que quiero realmente en mi vida? O mejor, ¿cuáles son esos objetivos a alcanzar en los próximos años? O meses…cada cual se adapta de una u otra manera a esas crisis emocionales que se presentan en la vida… lo importante es verlo como algo positivo, como una necesidad de cambio, de renovación de inquietudes, de reciclaje profesional. Quizá es el momento de centrar tu vida en adquirir nuevos idiomas, en dejar todo atrás y montar tu propio negocio, en aprender nuevas inquietudes en esa formación adquirida años atrás y que ha quedado obsoleta…lo cierto es que, esa oportunidad existe. Y es que siempre puedes formarte en aquella especificación profesional que siempre te ha revuelto la mente, mejorar tu trayectoria educativa para adquirir mayores conocimientos y crecer en tu empresa. Todo es posible, pero para ello tienes que centrar tus emociones en arriesgar, lograr lo que quieres, conseguir tus metas…y queramos o no, la formación profesional, la adquisición de nuevos aprendizajes y las prácticas profesionales que ofrecen los centros de formación son una de las salidas más fehacientes en estos momentos…tanto si quieres emprender como si quieres adquirir más conocimientos ¿Por qué? Porque te dan la posibilidad de perseguir esos sueños que ahora permanecen anclados en el pasado y que, tus emociones están sacando a flote. Y, como ya he dicho, el corazón manda.

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